El sanatorio

Una amiga me invitó a pasar un fin de semana entre chicas en un “Spa”, la idea me encantó, quería consentimiento total, me imaginaba relajada entre masajes y paz. Al llegar allí, nos encontramos con una área hermosa, efectivamente llena de paz, con un verdor mágico, un clima increíble y muy ansiosas por “el descanso y relax” que nos esperaba.

imagesEl supuesto “Spa” resultó ser un Centro de Sanación – Hotel Spa, en donde además de ofrecer descanso y esparcimiento contaban con especialistas en medicina cuántica y una cantidad de terapias holísticas que nos ayudarían a renovar el cuerpo, la mente y el alma, me pareció genial el combo completo, la verdad es que no sabia absolutamente nada acerca de los servicios de La Hacienda. Durante el fin de semana hicimos sesiones de yoga, meditación, tae – bo, aerobics, encuentros de lectura, masajes relajantes, terapia 4 elementos y además tuvimos un encuentro cercano con los vegetales, el menú era totalmente vegetariano. Desde que llegamos, nunca paramos de hacer actividades, así que aquello de descanso fue algo subjetivo.

Prestando atención a los detalles, me di cuenta que no sólo era un Centro de Sanación sino que también tenían un programa de rehabilitación para personas con adicciones de todo tipo, debo confesar que en ese instante me sentí extraña y pensé que quizás nos habíamos equivocado escogiendo ese sitio, según yo, no era lo que creíamos y me pareció raro. Sin embargo, respiré profundo y dejé fluir, ya estábamos ahí, así que me abrí al momento a pesar de mi incomodidad, decidí despojarme de la vestimenta del prejuicio y me permití explorar, pero sobre todo me dediqué a observar qué había a mi alrededor.

IMG_20170702_210323_804A medida que transcurría el tiempo me gustaba más todo lo que me rodeaba, las personas que ahí estaban, la comida y las terapias adicionales que ofrecían, entre ellas  la carta astral y cuando la nombraron mis ojos brillaron, me tenia que hacer una, toda la vida me ha gustado la astrología y ésta era la oportunidad para hacérmela y me apunté. Me enamoré de La Hacienda y de las terapias emocionales que brindan, las hice casi todas, me sentía como pez en el agua, pues en el fondo era lo que yo realmente necesitaba, fue cuando entendí por qué y para qué la vida me llevó a ese lugar. Lloré, me reí, bailé, me relajé, me divertí y descargué un sin fin de emociones que andaban echando varilla.

IMG_20170702_210323_815Terminó el fin de semana y fue increíble, un gran regalo, compartí con una buena amiga tiempo de calidad, conocí gente nueva, un lugar distinto, comida diferente, una gran experiencia, pero sobre todo fue un tiempo de profunda introspección. Me vino a la mente un dicho que suelo repetir “Nadie sabe las goteras de la casa si no el que las recoge” y comprendí que no importa con qué estés lidiando, cada ser humano tiene una batalla con sus propios demonios, algunos con adicciones y otros (como yo) con la mente.

Antoine de Saint – Exupéry, autor del clásico El Príncipito escribió en una parte del libro “Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos” y nunca había tomado tanta vida este fragmento para mi, porque en mi expectativa llegué buscando un Spa y en realidad me encontré con lo que cariñosamente apodé “El sanatorio”, mi sanatorio.

Hasta la próxima semana, te envió mucha luz…

Rosa Angélica.

“Aquieta tu mente y abre tu corazón”